La mayoría de nosotros vive en un contexto social que nos invita constantemente a dejar ir algo, ya sea una relación, dinero, bienes materiales, kilos de más, vicios, etc. Paradójicamente no se nos suele enseñar como hacerlo, ni se nos habla al respecto, si no al contrario, se nos invita a adquirir y nunca dejar ir, como con frases “Hasta qué la muerte los separe” “Luzca un rostro joven a sus 50 años" "Cuchillos que jamás perderán su filo" "Garantía de por vida"
Nos gusta crear la ilusión de que todo es para siempre... Pero nada lo es, y al negar esta realidad, sufrimos. Por el otro lado si nos educamos a soltar, a reconocer la im permanencia de las cosas reduciremos nuestras experiencias de sufrimiento, no por qué estemos buscando el placer o la felicidad, si no por que estamos aceptando la realidad, la realidad de que todo acaba.
Hay muchos momentos en la vida cuando podemos poner en práctica el dejar ir, de hecho podemos ponerlo en práctica desde antes de "tener" algo y nunca tenerlo para no tener que dejar ir nada en primer lugar, no se para ustedes pero para mi suena un poco complejo y no es recomendable empezar a entender una raíz cuadrada antes de aprender a sumar. Entonces comencemos de adelante hacia atrás. El momento en que pierdes algo o te ves en la necesidad de tener que decirle adiós a alguien o algo.
Paso número 1:
Darte cuenta de que nada es para siempre, piensa en ti, en tu cuerpo, en el cambio que haz tenido, en lo inevitable que es el cambio.
Paso número 2:
Darte cuenta de que sí nada es para siempre no debemos de aferrarnos a lo que tenemos y a lo que perdemos, la felicidad no puede estar ligada a algo efímero. Imagina tu casa, tu carro, los objetos que posees dentro de 10, 15, 40 años, ¿Se conservan de la misma manera? ¿Mis amigos de hace 15 años son los mismos que ahora? ¿Acaso veo el mundo igual que hace 5 años? Por lo tanto ¿Lo que me dio felicidad en el pasado me la puede dar ahora?
Paso número 3:
Lo que se estanca se descompone. Imagina tu vida como un río, a la mayoría de nosotros nos gusta ver el río, nos relaja, nos da paz, por que es una de las mejores analogías visuales que tenemos de la vida, ahora imagina tu vida sin cambios, sin cataratas, remolinos o avance ligero; Tu vida sería agua estancada, y todos sabemos lo que sucede con el agua estancada, huele mal y es fuente de enfermedades... Nadie tomaría agua estancada teniendo la opción de tomar agua de un río. Piensa, ¿Prefiero ser agua estancada que permanece estática o un río que siempre estará en constante transformación?
Paso número 4:
Reconoce el miedo que genera el cambio. Nos gusta estar en lugares familiares, con gente conocida, con hábitos conocidos, con rutinas afianzadas, nos da un sentido de seguridad. Nos refuerza la ilusión de la permanencia, pero como yahaz analizado anteriormente, no importa cuanto te aferres a tu vida actual, esta cambiara sin que puedas hacer algo al respecto, por loquería es dos opciones, fluir con el cambio o dejar que el cambio decida por ti. Hacer algo nuevo, dejar algo viejo, siempre trae un sentido de insertidumbre, siempre trae miedo ¿Qué dirán? ¿Qué haré sin...? ¿Si no funciona? ¿Si no puedo? Reconoce el miedo y no lo uses como pretexto, si no como un reto.
Paso número 5:
Piensa "impermanencia"
Cada vez que algo rompa tu rutina, cuando se rompa tu taza de café, cuando tu novio te diga que las cosas ya no están funcionando, cuando tu mejor amigo se vaya a otra ciudad, cuando un ser querido cambie de estado físico, cuando se rompa la tubería de tu casa... Piensa "impermanencia"
De esta manera tu mente y cerebro se irán acostumbrando a que todo tiene un ciclo, y cada vez será más fácil aceptar una de las reglas básicas de este universo en el que vivimos: Todo cambia.
domingo, 20 de enero de 2013
lunes, 29 de octubre de 2012
¿Por qué no soy feliz?
Como comentábamos en el blog anterior hemos crecido dentro de un sistema social que no nos enseña en realidad a ser felices, si no que solo nos presenta ideas vagas de como quizás esa felicidad podría ser alcanzada, lo intentamos una y otra vez, la felicidad dura unos segundos, minutos o a lo mucho horas y luego volvemos al punto donde empezamos
Observemos la siguiente imagen, y visualiza cualquier cosa, persona o situación que te haga feliz en el centro de la misma
Observemos la siguiente imagen, y visualiza cualquier cosa, persona o situación que te haga feliz en el centro de la misma
Pudiste haber visualizado un delicioso pedazo de pastel de chocolate, a tu mascota, a tu pareja, las vacaciones, tu carro, un programa de televisión... Quiero un pastel de chocolate, lo consigo, me siento contento, pero esto no dura, incluso hay veces que mientras comemos nuestro platillo favorito ya estamos pensando en que vamos a comer después, o estamos simplemente preocupados por que se acabara lo que comemos.
Si ponemos atención este es el circulo en el que opera una persona adicta a las drogas, si esta persona dura un tiempo considerable sin drogarse sufrirá, al igual que nosotros si no satisfacemos nuestro deseo.
¿Cual es entonces el problema? El deseo, hemos entonces de eliminar el deseo para poder ser felices, realmente felices y no solo gozar de una felicidad inmediata y efímera.
Esto no quiere decir renunciar a nuestras pertenencias o no buscar una mayor comodidad y bienestar, esto no tiene nada de negativo, el problema inicia cuando creemos que solo teniendo lo que deseamos seremos felices.
Al ir eliminando el deseo poco a poco dejamos de vivir en el futuro, pues ya no buscamos la felicidad en lo que tendremos, si no en lo que somos, comenzamos a aceptar que hay veces que tendremos lo que buscamos y hay veces que no, pero esto no me causa mayor problema, pues entendemos que así es como opera la realidad. Al dejar de estar cegados por el deseo disfrutamos al máximo nuestro pastel de chocolate, a nuestra pareja, nuestras vacaciones... pues no estamos preocupados por exprimirlos de manera desesperada anticipando su fin, no estamos preocupados por ser infelices por lo que podemos poner toda nuestra atención a la experiencia y nada más.
Es entonces cuando comenzamos a vivir, a disfrutar plenamente, a entender lo que la dicha es, es entonces cuando realmente dejamos salir la felicidad que ya esta dentro de nosotros.
No es una tarea fácil, no por leer o comprender unas cuantas palabras lo lograremos, sin embargo, poco a poco, al ir identificando tus objetos de deseo podrás ir haciendo consciente la manera en que erróneamente buscas la felicidad, y podrás contestarte la pregunta: ¿Por qué no soy feliz?... y ese, queridos lectores, es realmente un paso gigantesco.
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